4 reales antiguos y 10 reales de vellón

En el año 1821 se da una circunstancia singular, y es que aparecen dos monedas que, aunque son iguales, tienen distinto valor facial. Una en reales antiguos y otra en reales de vellón.

 

Fernando VII, 4 reales de 1821, Lima. Peso 13´5 gr

 

Anverso: FERDIN VII DEI GRATIA – 1821

Reverso: HISPAN ET IND REX – LIMAE (en anagrama) – 4R -JP

 

Fernando VII, 10 reales de 1821, Bilbao. Peso 13 gr

 

Anverso: FERDIN 7º POR LA G DE DIOS Y LA CONST -1821

Reverso: REY DE LAS ESPAÑAS – RESELLADO 10 Rs – U Bº G

 

El paso de la nomenclatura antigua a la moderna se produjo en el siglo XIX.
Las especies numismáticas antiguas tenían el real como unidad monetaria de plata, de forma que la pieza mayor eran los 8 reales o duro antiguo, que, a su vez se subdividían en 4, 2, 1 y ½ real.

En el siglo XIX son sustituidas las unidades anteriores por los reales de vellón, de forma que los 8 reales o duro antiguo pasan a ser 20 reales de vellón. Se llaman reales de vellón aunque eran de plata y con la misma ley y peso que los anteriores.

Un caso típico es el que hoy presentamos como hemos apuntado. Se trata de dos monedas del mismo año pero con distintos valores.

En primer lugar 4 reales de 1821 de Fernando VII, acuñados en Lima. Medio duro por tanto. Vemos que es la moneda con el tipo que se ha venido utilizando desde muchísimo tiempo: busto clásico con coleta, escudo cuartelado con columnas de Hércules y escritura en latín.

La segunda es igualmente de Fernando VII, igualmente de 1821, de Bilbao, y con un peso similar a la anterior, pero ahora con busto que podría pasar como actual por el corte de pelo, y con la escritura en español. Y sobre todo con un valor facial de 10 reales (de vellón). Estamos ante el nuevo sistema.
No quiero decir que este preciso año se produjese el cambio sino que en él encontramos ambas unidades; el cambio ya se había evidenciado con anterioridad, con Bonaparte. No obstante podemos considerar esa fecha como la que marca el cambio de tendencia claro aunque se siguieran manteniendo las unidades antiguas durante algunos años en determinadas cecas. No recuerdo que en esa ciudad se hayan acuñado otras monedas.

Todas estas monedas “modernas” se quedaron antiguas en 1870 cuando se eliminan de un plumazo y aparece la peseta. Y ya sabemos lo que le ha ocurrido a la peseta.

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