La moneda de cobre hispanomusulmana. De la invasión al Reino de Granada (2)

 

 

Periodo de Conquista

Peso: 3´8 gramos; diámetro: 17-18 mm; grosor: 2´5 mm

 

Anverso: No Dios si / no Dios

Reverso: ……. / enviado de Di…

 

En este caso tenemos una pieza descentrada sobre todo en el reverso. No obstante el desajuste permite ver la gráfila externa de puntos.

 

 

Periodo de Conquista

Peso: 1´9 gramos; diámetro: 12-15 mm; grosor: 2 mm

 

Anverso: No Dios … /no Di…

Reverso: ………/enviado de Dios

 

Vemos ahora un cóspel de forma irregular con la falta de un renglón completo del reverso.

Todo lo anterior nos lleva a afirmar el poco cuidado en la acuñación, realizado por manos inexpertas. Y que servía cualquier pieza metálica, aquí no se desperdiciaba nada.

La unión de todas las leyendas segmentadas anteriores nos lleva a inducir las leyendas completas.

 

 

Periodo de Conquista

Peso: 1´7 gr; diámetro: 10´5 mm; grosor: 3´3 mm

 

Pero en la mayoría de las ocasiones estamos ante piezas difíciles de leer por no decir imposible, pues se trata de piezas como hemos dicho de cobre, metal que se deteriora mucho con el tiempo, además de un uso intenso, llegando a ser totalmente ilegibles. Los feluses no eran monedas con un alto valor que mereciese la pena ocultarlas en algún recipiente metálico o vasija de barro para guardarlas en momentos de incertidumbre, sino que sus hallazgos siempre son individuales y salpicados por los suelos; la acidez del suelo se fusiona con el cobre formando una costra. Esta moneda en concreto está muy sucia y no es conveniente tocarla para mejorar su lectura y aspecto en general pues en la limpieza de este tipo de monedas de cobre hay que ser muy cautos.

Otro detalle es la ausencia de agujeros en los feluses. Si consideramos que los taladros tenían como misión primaria el poder ser ensartados para evitar su pérdida deducimos que no merecía la pena con piezas de un valor tan bajo.

Con respecto a los atesoramientos encontrados cabe citar el de la construcción de la Escuela de Enfermería de Córdoba. En ella se encontró una vasija de cobre con 13 kilos de monedas de plata y entre ellas numerosos fragmentos. Eran dirhames califales con los fragmentos citados. Y ninguna pieza de cobre. Es decir, que durante el califato se habían dejado de usar los feluses sustituyéndose por trozos recortados de los dirhames. Es, que yo sepa, el mayor tesoro de moneda andalusí encontrado.

Lo mismo podríamos decir de atesoramientos encontrados estos últimos años en la Ronda Oeste de Córdoba, que ocupaba los arrabales musulmanes de la ciudad. En uno de ellos, el de mayor cuantía de los descubiertos, se componía de 373 dirhams del periodo de Abderramán III a Çuleimán, concretamente desde el 321 al 400 H de las cecas de Al Andalus y Medina Azahara, y alguno de Medina Fas y Nekor; y ningún felús. El atesoramiento estaba en una sola vivienda. Y otro tesorillo formado por 183 dirhames y algún fragmento con techo en el año 402 de la Hégira, y ninguna pieza de cobre.

 

 

Periodo de Conquista

Peso: 3´8 gramos; diámetro: 13 mm; grosor: 3´7 mm.

 

Aquí tenemos un felús con las leyendas prácticamente completas, pero con un diámetro reducido del cóspel de forma que faltan los extremos de las leyendas. Es de lo mejor que nos podemos encontrar.

 

En ningún sitio aparece la ceca, habiéndose atribuido a Al Andalus, con posibilidades de haber sido acuñados también en ciudades africanas como Tánger. Y el momento de la acuñación fue muy próximo a la invasión.

El tamaño de ellos varía en sobremanera tanto en el diámetro como en el grosor, teniendo estas monedas como cualidad un grosor generoso. El diámetro oscila entre 12 y 22 mm Conforme va pasando el tiempo ese grosor se va reduciendo a la vez que se mejora la escritura y se aumenta el contenido de las leyendas. El grosor oscila entre 2 y 4 mm, y quiero haceros la observación de que 4 mm es casi medio centímetro.

En cuanto al peso oscila entre 1 y 8 gramos. Es decir, que no hay uniformidad en cuanto a las dimensiones y peso en los feluses.

No tienen adornos, y en algunas ocasiones una orla de puntos.

Este tipo de felus que hemos descrito es el más numeroso encontrado en las excavaciones. En la realizada en el arrabal de Saqunda de Córdoba, en la calle Gitanos, se encontraron 7 perfectamente identificados y que se podían datar por el sustrato que ocupaban. Eran anteriores a la revuelta del arrabal, ocurrida durante el reinado del emir Al Hakam I.

 

 

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