Almanzor, El Victorioso

Autor:Juan Manuel 1 año (antigüedad)Aún sin comentarios

 

Almanzor, El Victorioso
Al-Hakem II murió el 2 de çafar del 366 (1 de octubre del 976), siendo proclamado el príncipe Hixén cuando sólo tenía 11 años.
La oportunidad que se le presentaba al futuro Almanzor era única. Se fue deshaciendo de los personajes que le hacían sombra, al-Mugira, hermano de Al-Hakem II y candidato al trono, y los ministros Yafar Almushafí (muerto en prisión en 367 H?) y Galib An-Nasarí, que murió en batalla contra el propio Almanzor (371 H) quedando como verdadero califa y relegando a Hixén a una vida de ignorancia y placeres en Medina Azahara.
Para el mejor conocimiento de Almanzor habría que diferenciar dos momentos en su vida a partir del advenimiento como gobernante. Por una parte su vida de guerrero en la que organizó dos expediciones anuales a los territorios cristianos del norte, una en primavera y otra en otoño, 52 en total en 26 años. Y por otra su vida en Córdoba.
          De la expedición a Zaragoza y Simancas el año 371 H (982 JC) se trajo 9000 prisioneros
          En el 373 H entra en León. Y  en Astorga, Sahagún y Simancas
          Tomó, saqueó y arrasó Barcelona en el 374 H (985 JC)
          Coimbra la destruyó en el 377 H (987 JC)
       En el 378 H (984 según unas fuentes y en 988 según otras) arrasó León, Astorga, Gormaz y Zamora
          En el 379 H (989 JC) tomó Atienza y Osma
          En el 380 H profundizó hasta Sepúlveda
          En el 386 H Almanzor se atribuye dos títulos: Sayyid (Señor) y Malik  Karim (Noble Rey)
          La expedición más famosa fue la realizada durante el año 387 H (997 JC) a Santiago
          Almanzor entra en Burgos el 390 H (1000 JC)
          Y todo esto sin mencionar sus campañas en el Magreb.
En todas las expediciones obtenía cuantioso botín a la vez que prisioneros, causando grandes estragos en las poblaciones por las que pasaba.
Hixén II, 378 H, Al Andalus
Arrasa León, Zamora, Gormaz y Astorga
Hixén II, 380 H, Al Andalus
Almanzor llega a Sepúlveda. Muere Abdallah, hijo de Almanzor
Poco conocida es la historia de Abdallah, hijo de Almanzor. Celoso de los favores de su padre a sus otros dos hermanos Abdelmelik y Abderramán “Sanchuelo” (su madre era Abda, princesa navarra hija de Sancho Garcés Abarca), ocurrió en el otoño del 380 H.
Se había pasado a las huestes del conde de Castilla García Fernández prometiéndole ayudarle contra su padre. Almanzor lo reclamó al conde castellano, y logró que fuese enviado con escolta de castellanos a Córdoba el año citado. Le recibió en el camino el esclavo Sad, enviado expresamente por su padre y a la altura del Duero fue ajusticiado por los mismos soldados que habían ido a recibirle.
Hixén II, 384 H, ceca de Al Andalus
Muere el conde García Fernández
En el año 384 H (995 JC) las tropas del conde de Castilla García Fernández en coalición con el rey Sancho de Navarra se enfrentaron a Almanzor. En la memorable y funesta batalla para los cristianos fue hecho prisionero el conde García Fernández que, a pesar de los cuidados de los médicos de Almanzor, murió a los varios días. El cadáver fue llevado a Córdoba y depositado en la Iglesia de los Tres Santos (actual basílica de San Pedro).
Los cristianos habían solicitado el rescate de los restos a cambio de ricos presentes y Almanzor, sin admitir regalos,  lo hizo conducir hasta la frontera con una escolta de honor.
Su vida en Córdoba, el tiempo que permanecía en ella, era muy distinta: alivió de tributos a los bajos, trató a los grandes y ricos como iguales, alentó a los estudiosos, gusto y afición por las letras y los que las cultivaban, su palacio de Al-Zahyra era una academia abierta a los sabios de todas las nacionalidades. Durante su gobierno se desarrollaron la medicina y demás ciencias (lo que no está en consonancia con la quema de parte de la biblioteca de Al-Hakem).
Y ejerció el poder con moderación cuando se vio libre de sus obstáculos.
Para dar idea de su relación con el pueblo citamos que cuando tuvo que ampliar la mezquita (377 H) había necesidad de derribar varias casas. Y en una de ellas vivía una viuda que habitaba en una con una palmera en el patio, negándose a abandonarla. Ante la dificultad de encontrar una similar fue el propio Almanzor el que ordenó que se buscase por toda Córdoba y se le comprase aunque hubiese que emplear para ello todo el dinero del tesoro.
Hixén II, dinar del 390 H, Al Andalus
Este año Almanzor entró en Burgos
Analizando todo lo anterior se deduce que estaba sembrando el fin del califato pues el funcionamiento del estado dependía en demasía del botín de guerra.
Las entradas de dinero en las arcas provenían de cuatro conceptos: los impuestos, los tributos de los reinos cristianos, el botín de guerra (10 % del total) y la acuñación de moneda (1´75 % para el oro y 3 % para la plata, que suponían unos 200.000 dinares anuales)
En estos momentos el primer concepto se había reducido a la vez que el tercero había aumentado considerablemente como se puede deducir. La costumbre era que el 10 % de ese botín pasase al estado, y el resto para los gastos de la contienda incluido el sueldo de los soldados.
Las triunfales expediciones proporcionaron a nuestro personaje el sobrenombre por el que es conocido, Almanzor o El Victorioso. Pero era el inicio del declive pues basaba el mantenerse en el poder a cambio de las riquezas que proporcionaban las guerras. Cuando se redujo el botín de guerra se produjo el colapso.

 

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