Carilla

 

Felipe IV, 16 maravedíes de 1661, ceca de Madrid

Peso: 4´65 gr, diámetro: 26´5 mm

Obsequio de Alfonso Navarro Jurado

 

Anverso: PHILIPPVS IIII D G 1661

Reverso: HISPANIARVM REX MD 16 Y

 

Con la serie de 1658 y 1659 termina la aplicación de resellos de los Austrias, muestra como hemos comentado insistentemente del desastre económico del país.

El 22 de octubre de 1660 se promulga una Pragmática que da lugar a una nueva serie de moneda. Se trata de la acuñación de piezas de 16, 8, 4 y 2 maravedíes totalmente distintas a las hasta ahora conocidas.

Por lo pronto aparece en ellas el busto del monarca en una cara, y en la otra el escudo más o menos desarrollado según el tamaño de la moneda. En el caso de los 16 maravedíes será completo y con corona. Además se comienzan a acuñar por el procedimiento de molino.

Por otra parte estamos ante una moneda de vellón, liga de cobre y plata como sabemos, y con una ley en este caso de 20 granos. Ahora, con la ley en milésimas es difícil comprender eso de los 20 granos. Veamos, en las Edades Media y Moderna, hasta Isabel II, la ley de la plata era:

Plata pura, ley de 12 dineros; y un dinero 24 granos. Pasado a milésimas para mejor comprensión sería

 

1 dinero = 83´333 milésimas

1 grano = 3´472 milésimas

Por lo que la ley de 20 granos equivaldría a 69´44 milésimas

 

Y en cuanto al peso, 51 en marco en el caso de los 16 maravedíes. Es decir, si el marco de Castilla equivalía a 230 gramos, una moneda de 16 maravedíes debería tener un peso teórico de 4´50 gramos. La legislación no permitía expresar el peso en unidades sino en el número de piezas que entraban en un marco.

 

El pueblo llano rápidamente les aplicó mote a estas monedas: carillas, cortadillos, gongorinos y perendengues según su valor (16, 8, 4 y 2 maravedíes respectivamente).

MD bajo el escudo, como sabemos la ceca de Madrid. La Y situada a la izquierda del escudo nos revela a Ygnacio de Payna, ensayador en la ceca de Madrid hasta el 1664. Y cuando aparece la Y con esos dos puntos arriba y abajo, estamos siempre y exclusivamente ante el 1661.

 

En 1664 terminó la acuñación de esta serie. Y si es cierto que no se le aplican resellos, se rebajó su valor a la mitad en las piezas que, aunque no se acuñaron más, siguieron circulando. Son abundantes, y es muy frecuente encontrarlas falsas de época.

Además de en Madrid se acuñaron en Segovia, Burgos, Toledo, Valladolid, Cuenca, Sevilla y La Coruña.

 

 

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