Consideraciones acerca del resello de 1603

 

En 1603 comienzan a aparecer unas monedas que fueron abundantísimas y que se prolongan hasta 1658. Se trata de los resellos.

Un resello es una marca que se le aplica a una moneda para cambiar su valor, y el primer resello que se produce en España es en 1603.

Ya con Felipe II se nos presenta una situación económica preocupante cuya causa habría que buscarla en el abandono de la agricultura y las guerras, situación que se agravó con Felipe III y Felipe IV.

Como medida de urgencia se adoptó lo que ahora sería una devaluación de la moneda, pero ¿cómo se hace eso en el siglo XVII?

Ahí es donde entra el resello, y como digo los primeros se producen en 1603 y serán los que abran el camino a otros muchos.

 

Las monedas que soportarán estos primeros resellos son las piezas acuñadas a martillo de 2 y 4 maravedíes anteriores a 1602, y además las del Real Ingenio de Segovia entre 1597 y 1602. Y que pasarán a un nuevo valor de 4 (IIII) y 8 maravedíes (VIII). Y se resellan prácticamente todas las monedas del país y en limitado plazo de tiempo.

 

 

Felipe III, resello de 4 maravedíes de la serie de 1603, ceca de Sevilla

Peso: 3´8 gramos.

 

En este caso la moneda original son 2 maravedíes posiblemente de Felipe II acuñados en Granada (granada bajo el castillo), sobre los que se coloca el resello de 4 maravedíes (IIII) de Sevilla del año 1603. En la realidad no aparece la fecha, nunca aparece, pero el Real Decreto es de fecha 1º de septiembre de 1603.

 

 

Felipe III, resello de 8 maravedíes de la serie de 1603, ceca de Sevilla

Peso: 6´1 gramos

 

Anverso: FERDINANDVS . ET . ELI *

Reverso: REX . ET . REGINA . CAST (cáliz) * VIII S

En negro la parte conservada

 

La segunda foto corresponde a una moneda original de 4 maravedíes a nombre de los Reyes Católicos acuñados en Cuenca (armiño a la izquierda y C latina a la derecha, y cáliz en la leyenda). El resello es de 8 maravedíes (VIII) realizado igualmente en Sevilla. Justo es decir que los resellos de estos tipos realizados en Sevilla son de los más comunes. Lo significativo de esta pieza es una marca de ceca (cáliz) en la orla del anverso del resello.

 

Y hay una cuestión que es importante: todos los resellos de 1603, tanto los de IIII como los de VIII maravedíes, sólo se realizan por una cara, quedando la otra lisa. Es decir, que sólo existe un cuño o punzón que se aplica en una cara y que tiene que ser metálico, quedando la otra libre al no existir cuño. Y que en este caso coincide con el yunque.

¿Y de qué material sería ese yunque?

Pues teniendo en cuenta la gran cantidad de moneda que se resella deberá ser el más abundante, el más barato y que se tenga más a mano.

Un tronco cortado proporcionaría una buena base para la operación.

Y cuando se realiza un determinado número de resellos en esa madera, que es blanda, se va produciendo una concavidad cada vez mayor.

 

Y es por esa razón por la que muchas de estas piezas reselladas tienen un anverso cóncavo y un reverso convexo. Las fotos que hoy exponemos son un buen ejemplo de ello, sobre todo en la primera.

Tiene además la concavidad otra consecuencia, que el resello se mantiene magnífico pues no tiene ningún rozamiento ni desgaste por el uso. En el caso de la primera moneda expuesta tenemos una pieza original prácticamente desaparecida por el uso, mientras que el resello queda perfecto

 

Las cecas de estos resellos son Burgos, Cuenca, Granada, Segovia, Sevilla, Toledo y Valladolid.

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