El Conde Fernán González

 

 

De leyenda se puede calificar la vida del conde castellano Fernán González, pues es difícil discernir entre la historia y el romance. A continuación cito algunos de los hechos que acaecieron y será el lector el que tendrá que determinar a su juicio su veracidad.

 

Comenzaríamos citando su combate con Sancho Abarca de Navarra el 924 o 926 (311 H). Después que sus ejércitos se encontrasen y luchasen sin que se decidiese para ninguno la victoria, ambos personajes se retaron  como buenos caballeros para decidir la contienda cuerpo a cuerpo y que terminó con la muerte de Sancho Abarca. Después se casaría con su hija.

Pero si la muerte del navarro ocurrió en esos años coincide con la exaltación de Nuño Rasura, abuelo de Fernán González, lo que ha que hace suponer que éste era sólo un niño o no había nacido aún.

 

Abderramán III, dirham del 316 H, ceca de Al Andalus

Batalla de San Quirce

Colección Tonegawa

 

Otra  referencia la podríamos tener con la batalla de San Quirce contra los moros, que con cien caballeros y quinientos infantes derrotó a un numeroso ejército de musulmanes. Ocurrió en Hontoria de la Cantera, Burgos, hacia el año 929 (316 H)

No es posible encontrar monedas de los reinos cristianos de esos momentos simplemente porque había pocas y que escasamente han llegado hasta nosotros. Sí en cambio de los reinos musulmanes, como ese rarísimo dirham de Abderramán III de la foto. Se trata del primer año que Abderramán III acuña moneda y que coincide con su autoproclamación como califa. Y además, como las monedas hispanomusulmanas en general tienen fecha, podemos situar exactamente los hechos.

 

Abderramán III, dirham del 327 H ceca de Al Andalus,

Batalla de Simancas-Barranco de Alhóndiga

 

No podemos dejar atrás las Batallas de Simancas (comienza 1 agosto 939, 327 H) en Valladolid, y Alhóndiga (Alhandega) o del Barranco en Soria, por el Rey de León Ramiro II y Fernán González (a los que habría que añadir el rey de Pamplona García Sánchez y el conde castellano Ansur Fernández)

Estas batallas están adornadas con sus correspondientes eclipse de sol, estrellas ambulantes y cometas, y la participación de dos caballeros sobre sendos caballos blancos identificados con Santiago y San Millán. Con respecto al eclipse de sol hay que reseñar que lo citan tanto las crónicas musulmanas como las cristianas lo que le da veracidad; y es precisamente el dato del eclipse previo a la batalla lo que facilita su fecha, que ocurrió el 19 de julio del 939 (327 H)

Hasta el año 330 H los dirhames son escasos. Se caracterizan por el anillo interior en ambas caras, y la presencia de Said (Said ben Yassas, jefe de la ceca del 322 al 329 H) en el cuarto renglón del anverso

¿Y qué me decís de la derrota del general moro Azeipha, que no fue ni moro ni cristiano, ni general ni hombre?

No menos interesantes son las batallas contra Almanzor a finales del reinado de Ordoño III, es decir, veintitantos años antes de que Almanzor fuese regente del califa Hixén II. Con motivo de esas victorias reedificó el Monasterio de San Pedro de Arlanza donde sería enterrado al final de sus días (970). Todo puede ser histórico; lo que rechina es el nombre de Almanzor.

Y por fin la independencia de Castilla, haciéndose conde soberano de ella. Es la conocida historia de halcón y el caballo propiedad de Fernán González y de los que se enamora el rey Sancho de León. Al no querer admitirlos como regalo se convino una compra a un precio considerable. Y de no ser pagados el día convenido su precio se duplicaría cada día que pasase. Al cabo de siete años el conde reclamó la deuda no habiendo dinero en el tesoro real para saldarla.

Le sucedió su hijo García Fernández, quedando así hereditaria la soberanía.

 

 

Al-Hakem II, dirham del 359 H ceca de Medina Azahara

Ese año murió Fernán González

Murió el Conde Fernán González en el año 970 (359 H, reinando en Al Andalus Al-Hakem II) y fue enterrado en el Monasterio del Arlanza. Ese año parece que se conjugaron los astros pues murieron también Garcí Sánchez de Navarra y el príncipe Abderramán, hijo del citado Al-Hakem II.

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