En 1870 apareció una de las más famosas monedas españolas, la perragorda. Famosa por varios motivos, entre otros por el propio apelativo con el que se la nombraba y que perduró muchísimo tiempo. Se trataba, como todo el mundo sabe, porque el pueblo confundió el león del reverso con una perra surgiendo así la perragorda para los 10 céntimos y perrachica para los 5 céntimos.
Y por otro lado es la única moneda en que no aparece en nombre España.
Sin embargo hay un aspecto que pasa desapercibido, el peso de ella, un elemento que por otra parte no aparece prácticamente en las monedas.
Pero lo característico es que en las monedas de cobre del 1870 de 10 gramos el peso viene expresado no de una sino de dos formas:
1.- DIEZ GRAMOS
2.- 100 PIEZAS EN KILOG.

Gobierno Provisional. 10 céntimos de 1870
Esa segunda forma de manifestar el peso, 100 piezas en kilo, es totalmente novedosa.


Gobierno Provisional. 2 pesetas de 1870
En cambio en las monedas de plata, que son de 1869-70 sólo aparece la segunda forma, en este caso de 2 pesetas 100 PIEZAS EN KILOGRAMO, vaya que aunque no lo ponga son también 10 gramos.
Y en 1871, con Amadeo I, se continúa con la segunda forma añadiéndose la ley (900 milésimas):

Amadeo I, 5 pesetas de 1871
Este original sistema de definir el peso de una moneda en función del número de piezas que hay en la unidad de peso (o un múltiplo) ya se había utilizado en las Edades Media y Moderna.
En dichas edades se encuentra bibliografía en la que se determina el peso de distintas monedas sin que éste aparezca en ellas. Como ejemplo de ello:


Enrique IV, ½ blanca, ceca de La Coruña
Peso: 0´8 gramos.

Enrique IV, ½ blanca de la ceca de Ávila
Peso: 0,73 gr; diámetro: 19,45 mm.
Con Enrique IV se acuñan numerosas blancas en distintas cecas y se concreta que la talla será de 205 piezas en marco. Aquí se complica la cosa, ¿qué es un marco?
Vamos a aclararlo: un marco era un peso utilizado en la talla de las monedas y equivalía a ½ libra o 230 gramos aproximadamente. Si dividimos ese peso entre las 205 piezas tenemos 1´14 gramos como el peso teórico de esas blancas.
Para más aclaración:
1 quintal = 4 arrobas
1 arroba = 25 libras
1 libra = 2 marcos = 16 onzas
Salen decimales cuando transformamos al Sistema Métrico Decimal, pero con ese sistema antiguo estaba muy claro: 205 en marco.
Pero como las monedas presentadas son de ½ blanca el peso teórico sería 410 piezas en marco, o sea de 0´57 gramos. No obstante lo anterior Álvarez Burgos las identifica como 0´70 gr. que es un peso más aproximado al real. Todo se explica con los recortes, oxidaciones, tierra pegada… y la propia industria del momento. O alguna ley que modificaba el peso y nos resulta desconocida.

Enrique IV, real ce la ceca de Burgos
Asímismo con el mismo monarca los reales serán de dos tipos. Este corresponde al segundo, con talla de 67 reales en marco, lo que da un peso en el SMD de 3´43 gramos teóricamente.

Reyes Católicos, blanca ceca de Toledo
Peso: 1´4 gr
Ya con los Reyes Católicos (acuñadas a su nombre) aparecen igualmente numerosas blancas de vellón ahora con una talla de 192 en marco (peso teórico de 1´2 gramos)

Felipe II, blanca de la ceca de Segovia
Las blancas de Felipe II se identifican muy bien por aparecer en el reverso el monograma de PHILIPPUS coronado. Fueron de talla 220 piezas en marco.

Carlos III, 8 escudos de la ceca de Lima
Peso: 27 gramos
Pero el caso más curioso en el de la onza.
Se trata de la moneda de oro de mayor tamaño acuñada en España. Eran 8 escudos.
Y el peso era de ¡una onza!.
Pero ¿Qué es una onza?
Una onza era la dieciseisava parte de una libra (1/16 de libra). Como la libra ya hemos dicho que eran 460 gramos pues una onza eran 28´75 gramos.
Estamos ante un hecho singular, el de una moneda que era denominada en todo el mundo por el nombre de su peso: onza.
Una curiosidad: Una tableta de chocolate pesaba ½ libra y así se pedía en los comercios, y los trozos en que se dividía eran de una onza (o jícara).
