El último Trastámara

 

El reinado de Enrique IV de Castilla es de los más interesantes de nuestra historia medieval. Por dos motivos. Por una parte por su aspecto personal y por otra por las gran abundancia numismática que encontramos.

Estamos en el final de la Edad Media y en los años siguientes, con su hermana Isabel, se comenzarán a producir grandes cambios en la sociedad.

 

Las monedas de Enrique IV son comunes si son de vellón, pero si hablamos de plata son raras y si hablamos de oro son muy raras, de forma que estas últimas se encuentran prácticamente en los museos.

Hoy veremos una moneda de un real que es la pieza básica en plata.

 

Enrique IV, real de la ceca de Burgos

 

Anverso: + ENRICVS QARTVS DEI GRATIA REX

Enrique Cuarto Rey por la Gracia de Dios

Reverso: + ENRICVS REX CASTELLE ET LEGIONIS

Enrique Rey de Castilla y León

 

Los reales de Enrique IV los encontramos con el busto en el anverso o sin busto, y a veces con la cabeza a derechas, y dentro de ellos variados tipos y cecas, todos preciosos.

Las cecas habilitadas (en plata) en ese momento son Burgos, La Coruña, Cuenca, Segovia, Sevilla y Toledo. Estamos hablando del Reino de Castilla y esto nos da idea de las ciudades más importantes en el mismo.

Aquí tenemos uno de busto, y con gráfila circular en anverso y lobular en reverso. Y con la marca de ceca, B, situada en la parte superior del eje vertical del reverso.

 

Con respecto al retrato del rey, magnífico como el resto de la moneda. Con este monarca prácticamente desaparece el retrato en las piezas, circunstancia que se prolonga durante todos los Austrias en piezas acuñadas en la península y las Indias hasta los Borbones.

 

Otro elemento a considerar es el escudo cuartelado del reverso que está realizado con un rosetón polilobulado que permanecerá, como hemos considerado en otras ocasiones hasta Franco, 500 años después.

 

Y por último las grafías empleadas que son en ese momento góticas. Será en los reinados siguientes cuando la letra pase a ser renacentista. Por ese motivo cuesta dificultad en su lectura. Dentro de ser góticas encontramos la grafía con letras redondeadas frente a las angulosas que había con Enrique III.

 

Esta moneda está excepcionalmente bien conservada y no la desmerece el trozo que se le ha desprendido.

 

Para terminar comentar que no estamos acostumbrados al ordinal del nombre del monarca en letra (QARTVS) pues lo habitual es el empleo de números romanos. Y como todas las de ese momento no está datada; no obstante su fecha de acuñación está en la horquilla 1454-1474 que son los años del reinado, y dentro de estos habría que situarla en la segunda mitad del mismo.

Las oportunidades de ver este tipo de monedas son escasas.

 

 

 

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