La ceca de Al Andalus (4)

Este trabajo ha sido publicado en la revista “Arte, Arqueología e Historia” de Córdoba nº 23-24 de 2017

 

Califato de Córdoba. Dirham de Çuleimán del 400 H

Peso: 3´65 gr, diámetro: 24 mm

Ceca de Al Andalus

 

Califato de Córdoba. Dirham de Muhammad II del 399 H

Peso: 2´5 gr, diámetro: 24 mm

Ceca de Al Andalus

 

Califato de Córdoba. Hixén II, dírham del 403 H

Peso: 3´6 gr, diámetro: 2´4 mm

Ceca de Al Andalus

 

 

Con la guerra civil funcionan las dos cecas, la de Al Andalus y la de Medina Azahara, en función de dónde tuvieran su residencia los participantes en dicha contienda.

La última vez que aparece la ceca de Al Andalus y que se pueda identificar su clara localización en Córdoba fue en el año 400 H, y la encontramos con Muhammad II y con Çuleimán. Y con Hixém II o Çuleimán, 2º reinado en ambos, en el 403, 404 ó 405 H. Y podríamos prolongar esta ceca hasta el 422 H con Hixén III en el que se produce la abolición del califato, y del que se conoce algún rarísimo dinar ceca de Al Andalus.

Cuando Córdoba deja de ser la capital del Imperio, ya en periodos almorávide y almohade, la marca de ceca pasa a ser Córdoba o Medina Córdoba, aún cuando su localización fuese la misma que anteriormente.

Y es de notar que con Abderramán III a partir del 336 H y con Al Haquen II hasta el 364 inclusive, la marca de ceca no es Al Andalus sino Medina Azahara cuando, a pesar de estar en esa ciudad, se podía haber seguido con el nombre clásico de Al Andalus al ser la capital del Estado. Hay quien piensa que era para darle más “lustre” a la nueva ciudad.

 

 

Reversos de tres dírhames de Hixén II del año 388 H y con ceca Al Andalus

 

Al igual que ocurrió durante el emirato, se han realizado estudios basándose en la posibilidad de que durante el califato hubiese alguna ciudad además de Córdoba que acuñase con la denominación Al Andalus, basándose sobre todo en los distintos estilos que presentan las monedas, incluso las del mismo año. Posibilidad que no debe despreciarse aunque no se ha llegado a ninguna conclusión relevante; pero no olvidemos que los distintos talladores de los cuños en una misma ceca tenían distintos estilos que quedarían plasmados en las piezas de un mismo año.

Es el caso de los tres reversos de dirhames que se presentan. El estilo es totalmente distinto como se puede apreciar, pero puede estar ocurriendo como con la comparación de la escritura de tres personas distintas, que puede no parecerse en nada, sin que eso suponga que se haya realizado en distintos lugares. Dándose además la circunstancia de la gran producción numismática de esos años lo que supondría la existencia de numerosos grabadores en la ceca. Entre los numerosos detalles que podríamos describir en ellos yo destaco tres: el primer dirham nos ofrece una escritura empastada, el segundo omite el nombre de Almanzor, y el tercero emplea en abundancia el punzón de corona para los puntos.

Con respecto al segundo, al que se le suprime el nombre de Almanzor, Carmen Martínez Salvador, de la Universidad Autónoma de Madrid, afirma lo siguiente:

“No resulta fácil encontrar una explicación a esta acuñación, pues parece claro que no guarda relación con las acuñaciones amiríes regulares de la Península, ni tampoco con las amiríes africanas. Desde que Muhammad ibn Abi Amir fue nombrado hayib y aunque permaneciese fuera de Córdoba por cuestiones militares, su nombre apareció siempre en las monedas”

 

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