Aprovechamos la insistencia de los dirigentes del país mejicano para que España admita que se produjo una masacre en los momentos de la conquista.
No vamos a participar en esa polémica pues no es el objetivo de este blog, pero sí la aprovechamos para presentar algunas de las numerosas monedas de plata que se acuñaron en el tiempo en que Méjico perteneció a la corona española.
La marca de ceca vendrá con una M superada de una pequeña circunferencia

Carlos y Juana, 2 reales
Peso: 6´6 gr; diámetro: 2´6 mm.
Anverso: «caROLVS ET IOHaNA REGes»
Reverso: «LV SVL TR»
En orla: «hisPANIARuM ET INDIARvm reges»
Es de las primeras monedas acuñadas en Méjico. Ya aparece lo que será en el futuro el tipo columnario; y muy interesantes los puntos entre columnas, copiando el sistema indio que indican el valor, 2 reales. En piezas mayores el valor viene en números arábigos.


Felipe II, 4 reales, ¿1544?
Peso: 13´65 gramos; diámetro: 31-29 mm.
En estas estas monedas es difícil que aparezca en nombre del titular y además no tienen fecha, pero podemos acercarnos a ella por otros procedimientos; la marca «S» identifica a Gómez de Santillán, ensayador en la ceca de Méjico el año 1544

Carlos III, 8 reales de 1763
Peso: 26,9 gr; diámetro: 38 mm.
Y aquí tenemos un columnario, pues ese es el apodo que llevaron. Es una de las piezas más bonitas de la numismática española, y éste en concreto es de los últimos que se acuñaron al ser sustituidos por el mismo Carlos III por las piezas con el busto.
Qué preciosidad la leyenda del reverso, VTRAQUE VNUM, “Uno y otro son uno”. Su reflexión puede ser interesante.


Carlos IV, 4 reales de 1790
Peso: 13 gr; diámetro: 34 mm.
Poco tiempo hacía que había muerto Carlos III cuando aparece su busto aún en este duro. No funcionaban las comunicaciones como ahora en que, dándole a un botoncito del teclado en un segundo ya está en su destino la imagen.

Carlos IV, 8 reales de 1804
Peso: 26,65 gr; diámetro: 40 mm.
Ahora sí tenemos el busto correcto. Las monedas de Méjico fueron muy abundantes con Carlos IV, junto con las de Potosí y Lima.
La aceptación de estas piezas en el comercio mundial viene certificada por esos pequeños resellos chinos en ambas caras. Ya estaba ahí latente la potencia china; ahora nos han invadido con su industria, agricultura y comercio.

Fernando VII, 8 reales de 1810
Peso: 26,8 gr; diámetro: 39 mm.
En América no se aceptó la figura de José Bonaparte y se siguió acuñando con el busto de Fernando VII, pero como no había retratos de él se le asignaron varios: el busto imaginario como en este caso, el busto indígena y hasta el busto del almirante de la flota.


Felipe IV, 1/2 real de Méjico
Peso: 1´3 gramos, diámetro: 17´3 mm
Por último encontramos numerosas piezas de ½ real, sin fecha y difíciles de identificar, pero hay un detalle que las identifica con la ceca de Méjico, ese floreado del final de los brazos de la cruz