Mérida

 

Extremadura, tan prolífera en tantas facetas de la vida, no lo ha sido en producción numismática. Ha habido muy pocas emisiones pero a su vez importantísimas: las romanas, que se concretan en la ceca de Emérita Augusta, las hispanoárabes tanto de la Taifa de Badajoz como almorávides, y las del siglo XVII de la ceca de Trujillo.

 

Octavio Augusto

As de Emérita Augusta

 

Anverso:                     “CAESA…………..POTEST”

Leyenda completa:     “CAESAR AVGST TRIBVN POTEST”

Traducción:                 “César Augusto Tribunicia Potestad

Reverso:                     “…CAR…IVS / LEG / …VGVSTI”

Leyenda completa:     P CARISIVS /LEG / AVGVSTI”

Traducción               “Publio Carisio, legado de Augusto”

 

El derecho de amonedar en Roma tuvo básicamente dos situaciones. Durante la República era el pueblo, reunido en los Comicios de las Tribus, el que decidía respecto a la emisión de moneda. Durante el Imperio son los emperadores los que tienen la prerrogativa con la plata y el oro, dejando el bronce al Senado, por lo que es muy común en esas piezas la marca S C (Senatus Consulto).

No obstante la moneda que presentamos no corresponde a los tipos anteriores sino a un tercero. Veamos:

Las guerras han provocado siempre emisiones extraordinarias de moneda encaminadas a sufragar los enormes gastos que acarrean. Y además eran monedas de excelente calidad pues había que pagar con ellas a los mercenarios que, casi siempre descontentos, exigían moneda legítima. Había incluso equipos móviles de obreros con los útiles necesarios para realizar acuñaciones en el propio campo cuando los generales lo consideraban oportuno. Estas monedas llevaban el nombre del general, triunviro, tirano, lugarteniente, oficial de hacienda (proquaestore), etc.

Pues bien, esta humilde moneda, aunque lleva la efigie del emperador, tiene impreso el nombre de Publio Carisio, legado propraetor en las guerras cántabras. Este hecho de que aparezca el nombre y el cargo del personaje es importantísimo a la hora de conocer los hechos acaecidos. Es posiblemente la última vez que se da esta circunstancia pues, a partir de este momento, la apisonadora imperial impediría la inclusión de otros personajes en las monedas.

 

La ciudad de Emérita Augusta fue fundada, por orden de Augusto en el año 25 aC para que sirviese de morada a los soldados eméritos de las legiones V y X que habían participado en guerras. Eran soldados a quienes se daban tierras en premio a sus servicios; la tierra fue repartida a razón de 400 yugadas por centuria.

Emérita Augusta fue la capital de la provincia de Lusitania y acuñó monedas junto con otras ciudades de su jurisdicción, como Pax Iulia (Beja), Dipo (Elvas), Beasuri (Castro Marim), Ossonova (Faro) y alguna más, pero todas ellas estaban situadas en lo que hoy son tierras portuguesas a excepción de Emérita Augusta, como sabemos, Mérida. Teniendo en cuenta que Octavio recibió la Tribunicia Potestad por primera vez el año 23 aC, hay que situar esta moneda en el año 22-21 aC.

Las monedas de Emérita Augusta son de un número de tipos reducido, pero en cambio sus tiradas fueron numerosas siendo unas monedas bastante comunes. En todo caso su acuñación no se prolongó más allá de los primeros años de Tiberio siendo ésta en concreto de las primeras que se emitieron.

 

En ese momento la unidad áurea era el áureo, la argéntea el denario y la de cobre el as.

El as a su vez tenía múltiplos: Dupondio (2 ases), Sestercio (4 ases)

Y divisores: Semis (6 uncias), Triente (4 uncias), Cuadrante (3 uncias), Sextante (2 uncias) y Uncia. Un as tenía, pues, 12 uncias

 

El procedimiento utilizado en la fabricación de esta moneda es la acuñación a martillo. En este momento concreto se realiza así:

    1. Preparación del cóspel de la moneda, que recibía una forma lenticular mediante una fusión previa.
    2. Calentado del cóspel al rojo por los flaturarii se colocaba en un molde frío; los suppsitores lo sujetaban con unas pinzas mientras lo golpeaban repetidamente con un martillo; si era necesario, el cóspel debía ser recalentado durante la operación.

 

 

 

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *