Âbu-l-Motref Âbde-r-Rahmán, ben Muhammad, ben Âbd-Allah nació el año 277 de la Hégira, y sucedió al emir Âbd-Allah en el 350 H, pues su padre, Muhammad, el primogénito de Âbd-Allah, había sido asesinado.
El que conocemos como Abderramán III comenzó su gobierno como emir, y empleó sus 16 años primeros en apaciguar el reino pues cuando se hizo cargo del poder apenas gobernaba sobre la ciudad de Córdoba y poco más.
Jaén, Granada, Sevilla, Carmona, Mérida, el Algarbe… Toledo y Zaragoza, volvieron a su obediencia valiéndose de la persuasión, conciertos o por la fuerza de las armas. Incluso Ben Afsún, el famoso caudillo del malagueño Bobastro reconoció su soberanía.
Y cuando consideró que se encontraba libre de enemigos internos tomó el título de Amir Almuminin (Príncipe de los Creyentes) y el apelativo An-Násir lidin-Allah (El Defensor de la ley de Dios).
El Jatib de la mezquita alhama de Córdoba, Âhmed ben Baca, en Viernes 1º de la luna Dzt-l-hechá del año 316 de la Hégira, le dió dichos títulos al recitar la Jotba, y desde entonces quedó proclamado.
Abderramán III había dejado de ser emir y se había autoproclamado califa pues se consideraba el verdadero sucesor por derecho del profeta Mahoma, considerando a los Abasíes de Bagdag como usurpadores y a los fatimíes de Cairuán como herejes.
Y llama la atención que no acuñó moneda de oro o plata en esos 16 años que actúa como emir.
¿Fue un hecho consciente?
Porque no es casual que comience a acuñar moneda justo cuando se produce el nombramiento como Príncipe de los Creyentes.

Abderramán III, dirham del 317 H, ceca de Al Andalus
Peso: 2´60 gr, diámetro: 29 mm
El año 317 de la Hégira se corresponde exactamente con el 14.02.929 al 02.02.930 de Jesucristo.
En una primera visión de este dirham podemos decir que sigue al dedillo la reforma de Abdelmelik al no incorporar imágenes en las piezas. Pero pronto vemos que estas monedas sobrepasan dicha reforma.
Las monedas de Abderramán III se pueden clasificar en dos partes si atendemos al contenido de sus leyendas.
Una de ellas, la parte más numerosa, ocupa desde el 320 al 350 H cuando se produce su muerte. En todos esos años vemos las mismas leyendas en el anverso y reverso, eso sí, con una distinta distribución en el reverso de forma que se producirán de tres o cuatro renglones.
Otra parte la ocupan los cuatro primeros años, del 316 al 319 H. En este caso son pocos años pero con un número de variantes en las leyendas alto. Y se da una circunstancia, esta leyenda que hoy proponemos aparece sólo en los dos primeros años.
Veamos en la foto (en rojo la parte conservada):
Anverso, orla:
En el nombre de Allah se acuñó este dirham en Al Andalus el año trescientos diecisiete.
Se trata de la fórmula de ceca y año, que sigue la reforma de Abdelmelik, y es exactamente una continuación de la fórmula desarrollada durante el emirato.
Anverso, centro:
No hay más Dios que el único Dios
El únicamente, sin asociado
Para el Príncipe de los Creyentes
Abderramán
Por primera vez aparecen el nombre de Abderramán junto con el título de Príncipe de los Creyentes. Ambos pasarán al reverso a partir del 320 H.
La aparición del nombre del califa va en contra de la reforma de Abdelmelik, y nos da idea del interés que tenía en que todo el mundo conociese su existencia y que se había producido un cambio religioso en Al Andalus.
Reverso, orla:
Mahoma es el enviado de Dios, envióle con la guía y religión de la verdad para que superase a cualquier religión aunque lo reprueben los asociadores.
(Sura 61)
Reverso, centro:
Dios uno Dios
eterno no engendró y
no fue engendrado y no hay
para El igual alguno
Sura 112
Aquí tenemos otra particularidad. Esta leyenda se arrastró en este mismo lugar durante todo el emirato, pero no se volverá a repetir durante el califato pues aquí estará el nombre del califa con todos sus títulos.
Como resumen del análisis de las leyendas podemos concretar que son las mismas que en el emirato con la salvedad que en el anverso se añade el nombre de Abd al-Rahman (Abderramán) precedido de Amir Al-muminin (Príncipe de los Creyentes).
También podemos observar que no aparece el jefe de la ceca. No obstante según Âdzari en el año 316, a 13 días por andar de la luna Ramadhan se estableció la ceca en Córdoba, y se dio la dirección de ella a Âmed ben Muza ben Chodeir. También dicen las crónicas árabes que “en este año 320 fue nombrado Director de la ceca Yahya ben Yúnas Alcabrití, y que esto fue el sábado, 4 días andados de la luna Xawal, en reemplazo de Âmed ben Chodeir, que como hemos visto, ocupaba aquel puesto y fue separado en aquel día”. Es decir que el director de ceca era Âmed ben Muza ben Chodeir y que su nombre no fue grabado en las monedas siguiendo la tradición de los dirhames emirales.
Y otra cuestión es el tamaño de este dirham que lo convierte en los denominados de gran módulo. Se trata de los que tienen un diámetro superior a 26 mm que son superados con creces.
No hay constancia expresa de ello pero se ha considerado que se acuñan cuando se ha producido un hecho importante. ¿Y qué hay más importante como que se haya producido el hecho inédito de toda la dominación musulmana en la península como es la instauración del califato de Al Andalus?
Hemos comentado que este dirham tiene la fecha del 317 H. y que los primeros son del 316 H., pero no quiere decir eso que Abderramán estuviese en el segundo año como califa pues la severa escasez de los dirhames del 316 H. nos lleva a inducir que la ceca se abrió en los últimos meses del ese año. Es decir, Abderramán estaba en el primer año como califa, lo que se reafirma con que las leyendas tanto del 316 como del 317 H son las mismas en este tipo como hemos apuntado ya.
En lo que se refiere a su abundancia se produce una disminución progresiva a partir del 330 H hacia atrás hasta llegar al 316 en que como he dicho son escasísimos por no decir imposibles de ver. Hay que considerar los muchos años que llevaba cerrada la ceca, con falta de infraestructura y operarios fijos y como consecuencia de una política concreta de actuación. Por eso se producen tipos muy distintos en los dirhames que se acuñan hasta que en el año 321, y sobre todo en el 330 H, se produce la unificación de las acuñaciones y aparece lo que será el tipo común en las leyendas de los dirhames califales
Estamos, pues, ante un dirham excepcional que marca el mismísimo inicio del califato.
Para situarnos mejor temporalmente vamos a facilitar algunos hechos importantes del califato:
- Faltaban 8 años para el inicio de la construcción de Medina Azahara
- Faltaban 29 años para las obras de restauración y construcción del alminar de la Mezquita por Abderramán III
- Faltaban 33 años para la muerte y el inicio del gobierno de Alhaquén II.
Este dirham aparece fotografiado en “Las Monedas Califales” de R. Frochoso en la página 22 y publicado por la Junta de Andalucía y Cajasur en 1996
